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Este año el movimiento feminista ha logrado, desde distintas trincheras, visibilizar las demandas que cuentan con el peso histórico de las mujeres que nos hemos movilizado por nuestros derechos durante décadas. Actualmente, miradas desde diversos feminismos y las diferentes luchas sociales protagonizadas por mujeres en América Latina y el Caribe, han robustecido nuestros  análisis entregando una lectura donde el capitalismo y patriarcado -como una única unidad de explotación, opresión y  dominación que se intersectan-, son los responsables de las innumerables formas de precarización que vivimos todas las mujeres y quienes no adscriben a la heteronorma  y los estereotipos de género. Por supuesto somos las mujeres de la clase trabajadora en todo el mundo, quienes nos llevamos la parte más infame; somos enfáticas en este último punto, el problema de criminalización del aborto, nos lo llevamos únicamente las mujeres pobres.

Consecuentemente con lo anterior y en coherencia con nuestras hermanas que se encuentran luchando en toda Nuestra América,  nos movilizamos hoy por la demanda de un aborto legal, seguro y gratuito, que lo adscribimos a la consigna de “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, por múltiples razones; algunas de ellas las detallamos a continuación: 

Por la autonomía de nuestros cuerpos: Porque somos nosotras y absolutamente nadie más, quienes debemos decidir libremente por nuestros cuerpos y nuestros territorios, y lo abordamos no desde una perspectiva estrictamente individual, sino que también desde lo trascendental que nos resulta la reapropiación de las mismas (cuerpo-territorio), para emprender la lucha contra el capitalismo-patriarcado. Cuando hacemos esto,  también nos estamos resistiendo al dominio patriarcal que desde las primeras comunidades (neolítico- paleolítico), nos han sometido a través del control de nuestra sexualidad y reproducción; siendo vistas como meras mercancías en un proceso cristalizado de cosificación de nuestro ser en tanto hembras (determinación biológica por nacer con vagina y/o útero y/o cromosomas XX),y escindidas de nuestra existencia como humanas integrales.

Porque claro está, mientras seamos violentadas sistemáticamente en los espacios públicos y privados, difícilmente podremos avanzar hacia la organización y la lucha, desde acá leemos también nuestros trabajo en diferentes lugares de resistencia, especialmente en los territorios empobrecidos y dominados por el narcotráfico y el machismo.

Exigimos nuestro derecho a la salud: Las mujeres hemos abortado desde tiempos inmemoriales, y jamás hemos pedido permiso para ello, no obstante esto, la difícil decisión de abortar, constituye un tremendo riesgo para nuestra salud física y mental, y ese es un hecho que no podemos obviar

Y exigimos que sea sin objeción de conciencia, pues nuestros derechos obtenidos pasan a ser letra muerta cuando finalmente siguen dependiendo de las percepciones individuales que doctores y hospitales siguen imponiendo. Nuestras hermanas que necesitan hoy un aborto por alguna de las 3 causales, deben desplazarse a veces a otras regiones para poder ejercer sus derechos, agudizando lo ya violento del proceso; Misma realidad viven nuestras compañeras de países como Uruguay, donde el discurso disfrazado de progresista, termina reproduciendo la misma discriminación y violencia de las instituciones de salud y su machismo.

Despenalización social: Es cierto que las mujeres abortamos igual, sea o no legal, pues creamos nuestras propias redes de apoyo y acompañamiento, no obstante esto, el aborto sigue siendo un tema tabú, abordado con especial hipocresía, dónde pareciera que lo que no se dice no existiera, y bien sabemos todas lo multitudinario que es.

Estamos cansadas de tener que vivir desde la culpa por no responder a las determinaciones sociales que como mujeres debemos asumir, la culpa de abortar, la culpa de no querer ser mamá, la culpa de no ser la madre abnegada, ejemplar, etc. Culpa que nos promueven sentir desde la educación formal escolar, desde las iglesias, las familias, medios de comunicación, etc.  

Es necesario que el movimiento se vuelque desde las bases y territorios a concientizar entre nuestras hermanas/os de clase, sobre nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y territorios, y que estos no son causas de una doble vida en lo privado, pues lo que enfrentamos es un problema político sustentado en argumentos ideológicos que lejos están de la nueva sociedad y mundo que aspiramos construir quienes adscribimos al socialismo.

Nuestra aspiración es construir una sociedad donde la explotación, opresión ni  dominación de ningún ser tenga cabida, así tampoco la falsedad de la familia nuclear y heteronormada; nuestra aspiración es a construir relaciones sociales libres y conscientes, donde las tareas de cuidado y de crianza sean asumidas comunitariamente, pero que alberguen maternidades y paternidades conscientes, y donde nuestros cuerpos y territorios sean respetados en su autonomía. Aún nos quedamos mucho por pensar y hacer, pero creemos que por ahí vamos prefigurando un futuro revolucionario y socialista, y en un esfuerzo internacionalista con nuestras compañeras de toda la región. 

La experiencia Uruguaya entorno a la despenalización del aborto nos permite dar cuenta la realidad que viven las mujeres pobres en un país en que el sistema de salud no está al alcance del pueblo. Visibilizando la realidad que vivimos las mujeres pobres, es que hacemos manifiesto el ideal que persigue nuestra lucha socialista; exigimos el derecho al acceso de salud universal, pues la despenalización del aborto debe ir de la mano con el libre acceso centros hospitalarios que asistan el proceso y promoviendo un trato digno. 

Finalmente, saludamos sororamente el avance que han alcanzado nuestras compañeras argentinas en la lucha por un aborto libre. Su experiencia histórica se vuelve ejemplo de coraje y valentía que nos permite levantarnos a todas, juntas y unidas para exigir la total autonomía sobre nuestro cuerpo y demandar en las calles un ABORTO, LIBRE, SEGURO Y GRATUITO. 

¡Aborto legal, seguro y gratuito!

¡Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir!

¡Feminismo o barbarie!

¡La Revolución será feminista, o no será!

¡Alerta, alerta, alerta que camina

Mujeres feministas por América Latina

Que tiemblen, que tiemblen, que tiemblen los machistas

Que América Latina será toda feminista!