Ayotzinapa: 43 razones para luchar

“Nos empujan a esa lucha; no hay más remedio que prepararla y decidirse a emprenderla.”

Ernesto Che Guevara

Nuestra América, una vez más, es víctima de la brutalidad de los ricos y poderosos. El escenario de la masacre: Ayotzinapa, México. ¿Esto es nuevo? ¿Es algo extraño? Las clases dominantes, parásitos del imperialismo del norte, nunca han dudado en ejercer la violencia cada vez que ella sea necesaria para defender sus privilegios de clase.

¿Y nosotros, los condenados de América Latina, en qué estamos? Los pueblos trabajadores, ubicados al sur del río Bravo, reclamamos cada día con mayor fervor y tenacidad, el deseo de ser libres del oprobio e ignominia a que somos sometidos por la burguesía y el imperialismo.

Nuestro deber es luchar, es combatir, es organizarse, para que un día, seamos dueños de nuestras riquezas, de nuestra democracia, de nuestro futuro. Nuestros pueblos trabajadores claman paz, debemos conquistarla con la lucha, pues los ricos, nunca nos han regalado nada, están acostumbrados al saqueo y a la violencia contra nosotros.

Hace 46 años, en el mismo México de Ayotzinapa, eran aniquilados y reprimidos, centenares de estudiantes y trabajadores en Tlatelolco, en ese México de tradición republicana, democrática…nos preguntamos: ¿Democracia, para quién? Para los mismos de siempre, para los ricos y poderosos que viven a cuestas de nuestro trabajo.

Nuestra América proclama con decisión: ni perdón ni olvido; son cuarenta y tres razones para combatir; no hay más cambios que hacer: o revolución socialista o caricatura de revolución.

Comité Editorial de la Revista Nuestra América