Nuestra América precisa de una Revolución Socialista

Por Francisco Rodríguez, militante de la Juventud Guevarista de Chile

Cuando hoy en nuestras tierras mulatas se asesina a trabajadores y campesinos de Perú, cuando en Paraguay se reprime a las federaciones indígenas y agrícolas por parte de los mismos gobiernos que por siglos han ido despojando y viviendo a costa de la fuerza de trabajo de paraguayos, cuando en Guatemala, Brasil y Chile la corrupción de los políticos de la burguesía ya no se puede sostener mas, la angustiosa reflexión sobre cómo superar este desarrollo capitalista desigual está mas presente que nunca.

La desnutrición infantil de varias provincias de la Argentina nos hace reflexionar sobre cuál es el sentido de supuestos proyectos políticos “nacionales” si en esencia siguen siendo aparatos políticos de los grandes capitales del mundo. Así lo demuestra la profundización de la acumulación capitalista por medio de las plantaciones de Soya en Argentina, Uruguay, Paraguay entre otros, donde la figura de Monsanto se erige como la  vanguardia del proceso de acumulación por medio de la depredación del medio productivo y de las propias fuerzas humanas de producción. A su vez, la insurgencia colombiana -después de 50 años de heroica resistencia ante el imperialismo yanqui y ante el Estado lumpen-burgués colombiano- se ve obligado a romper las negociaciones de paz producto de las insostenibles pérdidas que estaba sufriendo día a día a manos del ejército colombiano y mercenario, financiado por la burguesía internacional que de forma rapaz muestra ante los ojos del pueblo trabajador de Colombia que el gobierno de Santos, como los anteriores, son meros títeres del imperialismo.

¡Y vaya qué cosas se dan en nuestras tierras rojinegras cuando el presidente de México Peña Nieto exige el respeto a los DDHH en Venezuela! -donde los burgueses y reaccionarios lloran producto de la resistencia de parte del gobierno chavista a ceder un solo paso a cualquier tentativa golpista-, siendo que es en México donde se sufre una de las embestidas más sangrientas por el solo hecho de exigir una vida más digna y justa.  Y de los 43 aún nada…

El gobierno del PT en Brasil suma y sigue engrosando las medidas tendientes a pauperizar aún más las condiciones de la  clase trabajadora. Tal como se da en varios procesos supuestamente populares y democráticos, nacionalistas y soberanos (los más osados se auto-proclaman “socialistas del siglo XXI”), la política de alianzas tiende a girar hacia los empresarios, hacia los ricos y poderosos y nada hacia los trabajadores, nada hacia los explotados y dominados de estas tierras.

Es así como podemos llegar a las tierras mapuches, diaguitas y aimaras (entre otras) a las que coloniza hoy el Estado de la burguesía chilena e internacional. Es aquí donde podemos ver que el capitalismo no aguanta más, como lo ha sido históricamente -pese a esos pasajes en el que consigue algunos triunfos, más o menos estratégicos sobre la clase trabajadora y hace parecer que su reino de la libertad y del consumo es el modelo, aunque no perfecto, sí eterno y ajustado con la necesidades del hombre- el modo de reproducción de la alienación y la explotación del hombre por el hombre no puede resolver cada una de las contradicciones que se van desarrollando en su seno.

La represión y las intentonas fallidas por parte de los sectores dominantes de contener al movimiento de masas –que hace años viene en ascenso- dan muestra gruesa de un desgaste y por ende, de una crisis profunda en cómo restaurar los consensos capitalistas de dominación en gran parte de nuestro continente. En Chile,  trabajadores precarizados y tercerizados como lo son los operarios del Transantiago toman de forma valiente y combativa las dependencias del Metro de Santiago. ¿Cuál es la respuesta por parte del gobierno de la Nueva Mayoría? invocación a la Ley de Seguridad del Estado ¿Qué cara tienen estos burgueses para levantar una voz y una palabra sobre cómo debe actuar nuestro pueblo trabajador?, cuando son ellos quienes no dan más con su política hacia los empresarios donde reina  la mafia y la estafa, esa política de los casos de corrupción, esa en la que se manifiesta que sus intereses están con la minoría en este país, con los ricos y poderosos -y osan después a hablar del respeto hacia las mayorías-.

Qué descaro tiene el gobierno de los ricos y el bloque dominante en su conjunto, cuando por una parte dan tranquilidad al empresariado en sus fiestas Icare, donde los Ministros Burgos y Valdés señalan que la tarea histórica de recomponer la dominación es un objetivo inmediato del cual se está haciendo cargo fehacientemente la Nueva Mayoría, esto se trata de recomponer las ganancias, dar estabilidad financiera y por supuesto la constante tendencia hacia la pauperización de los trabajadores, tales son los elementos esenciales que comprometen hoy al gobierno de la presidenta Bachelet. Pero a su vez son claros en señalar que hay que “saber escuchar a las calles”. Tal receta la tienen interiorizada desde el PC, la DC hasta las directivas de la SOFOFA y la CPC. Los gatopardos de la Nueva Mayoría ingenuos no son, pese al fantasma de la confusión que deambula en los pasillos de La Moneda y las sedes de sus partidos desde la DC hasta el PC y el MAS, tienen claridad de que su paquete de reformas no ha logrado cooptar ni contener a un movimiento de masas que de forma combativa sigue mostrando a trabajadores y estudiantes estoicos y altivos en su disposición de lucha,  ni una Copa América podrá bajar ese espíritu de animosidad.  Por ende, natural sería que ante los últimos trámites de las Reformas tributaria, educacional y laboral  en la Cámara Alta, incorporen una que otra demanda, abran una que otra Comisión para ampliar la discusión con más “actores”, pero debemos tener claridad, compañeros, de que el bloque en el poder este partido lo juega  con los ricos.

Cuando la represión sobre los estudiantes movilizados se agudiza, cuando se detienen a profesores por luchar producto de una demanda vital como es contar con una carrera docente que no siga las lógicas de la competencia que impone y seguirá imponiendo el mercado en la educación, cuando se secuestra y se le imputan montajes a estudiantes por el simple hecho de organizarse,  cuando la Ley de Pesca hace aguas en las condiciones de vida de miles de trabajadores de los puertos del país, cuando el número de muertes de mujeres a lo largo del país ya suman veinte producto de la existencia por parte de la sociedad capitalista del fatal y agresivo Patriarcado, cuando no se les da una respuesta mínima a las legítimas demandas de los ex presos políticos que aún después de casi dos meses siguen en huelga de hambre, cuando se presentan –y siempre se han presentado con mayor o menor intensidad- este tipo de situaciones todo marco de conciliación y negociación pacífica con el enemigo de clase se estrecha a la vez que se amplía el camino ancho en el que caminan firmemente trabajadores y estudiantes, el camino de la fuerza propia, el de la conciencia e independencia de clase, el de la construcción del poder revolucionario.

Es en ese sentido que desde Nuestra América hoy decimos con fuerza que ha llegado un momento histórico para los explotados en estas tierras mulatas, mestizas y rebeldes, en las tierras de Martí y de Guevara, las de Roque y Miguel, tenemos los revolucionarios la oportunidad de poder levantar un solo puño en cada lucha particular que se sostiene por parte de miles de explotados y oprimidos, un solo puño para golpear y destruir al capitalismo que nos azota, un puño que no es más que el horizonte socialista, el porvenir revolucionario que debemos impulsar y alcanzar.  Con más fuerza que nunca debemos impulsar un solo grito: socialismo o barbarie.