Ante la agresividad del imperialismo contra el explotado pueblo griego: ¡solidaridad e internacionalismo proletario!

Comité Editorial de la Revista Nuestra América

Horas críticas son las que está viviendo el pueblo trabajador y explotado de Grecia. Ha vencido el plazo impuesto por los acreedores de aquella nación y ante la imposibilidad de pagar una deuda que actualmente supera los $1600 millones de euros, el país ha entrado en un default financiero y por tanto está ad portas de ser considerado un país en quiebra total.

Que no quepa duda alguna, ¡que nadie ose y tenga el descaro de culpar al explotado pueblo griego por esta crisis!: esa diabólica deuda fue contraída por corruptos, ineficientes y anti-obreros gobiernos, tanto socialdemócratas como liberales; esa deuda, ¡que nadie lo ponga en duda!, fue contraída por empresarios griegos vende-patria, en complicidad con aquellos gobiernos infames.

No es primera vez que gobiernos burgueses y empresarios nacionales –en contubernio con transnacionales- se coluden para desangrar, destrozar y rematar a un país al mejor postor. En América Latina bien sabemos cómo han operado -y operan- los enemigos de los explotados y a los extremos de barbarie a que están dispuestos a llegar en la consecución de sus perversos fines de vender un país y sus recursos naturales. Es por esa razón que decimos que ante los consejos espurios de los gobiernos europeos que recomiendan a Grecia claudicar ante la Troika, que el explotado pueblo griego haga eco, aprenda y se nutra de esta invaluable lección que daba el Comandante Guevara a la juventud latinoamericana:

“Y hay gobernantes de América, que todavía nos aconsejan a nosotros, que lamamos la mano de quien nos quiere pegar y escupamos a quien nos quiere defender. Y nosotros les contestamos a esos gobernantes de esos países que preconizan la humillación en pleno siglo XX que, en primer lugar, Cuba no se humilla ante nadie, y que en segundo lugar, Cuba conoce porque ha conocido por experiencia propia, y sus gobernantes las conocen, muy bien que las conocen, conocen las debilidades y las lacras del gobierno que aconseja esa medida, pero sin embargo Cuba no se ha dignado ni se ha permitido, ni lo creyó permisible, hasta este momento, aconsejar a los gobernantes de ese país, que fusilaran a toda su oficialidad traidora, que nacionalizaran todas las empresas monopolistas que tienen. El pueblo de Cuba fusiló a sus asesinos y disolvió el ejército de la dictadura.” (Discurso al Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, 28 de Julio de 1960)

En efecto, el Banco Alemán y el FMI, apoyados por el resto de los acreedores de Grecia -anticipando el contundente rechazo del pueblo griego a las medidas de austeridad- ya han anunciado que fustigaran con furia a Grecia para que pague su deuda, sin escatimar en amenaza alguna, tales como la de excluir al país de la zona euro y dejar que su gente se desangre por la crisis económica.

Ante este escenario, mención (des)honrosa merecen el Gobierno y el Banco Alemán, que siendo rigurosos, no son más que simples títeres de la burguesía internacional, la mayor genocida de la historia de la humanidad. En el triste afán de revivir un pasado imperialista y rapaz, el gobierno alemán, comandado por Ángela Merkel y la Democracia Cristiana (ese verdadero bastión del fascismo tanto en Chile como en España y Alemania) ha sido realmente visceral con Grecia y su pueblo explotado. Esgrimen que han sido “buenos acreedores” y que merecen obtener la devolución de los préstamos más los correspondientes reajustes y “legítimos” intereses.

El Gobierno y el Banco Alemán se niegan a que la crisis la paguen los ricos de Grecia mediante un aumento a la tributación de las empresas y nuevos impuestos a las fortunas más acaudaladas (que era la propuesta original del vacilante y timorato gobierno de Tsipras). El gobierno de Merkel y el Banco Alemán están empecinados en mantener el plan original de la Troika: que la deuda la paguen los ancianos (reducción de las pensiones de vejez) y el pueblo (aumentando el IVA, reducción del gasto fiscal en salud, educación, vivienda, etc).

Si el Gobierno y el Banco Alemán quieren cuentas claras, pues bien: que indemnicen a Grecia y a su población de todos los crímenes de guerras que fueron perpetrados en la primera y segunda guerra mundial. Es sabido que los crímenes de guerra, junto con su correlativa indemnización, son imprescriptibles, es decir, que no se extingue la obligación de reparar el daño causado por el simple lapso de tiempo. Tenemos la ligera impresión de que una vez liquidada la deuda, Grecia terminaría siendo acreedora del Gobierno Alemán.

Si el vil y oportunista Gobierno y Banco Alemán quieren cuentas claras, pues bien: que cobren y ejecuten la deuda en los empresarios, políticos y gobiernos que aceptaron préstamos internacionales imposibles de pagar, a sabiendas que aceptándolos una y otra vez sólo hundirían a Grecia y los sectores más vulnerables. Desde Nuestra América decimos sin vacilación ¡paz entre los pueblos! ¡guerra entra las clases!.

En este orden de ideas, debemos saludar con afectuoso cariño los incansables esfuerzos y las diversas iniciativas de solidaridad e internacionalismo proletario que han emanado de distintas organizaciones de la izquierda revolucionaria alemana. Que quede en los anales de la historia que la parte más noble del pueblo alemán ha practicado y práctica consecuentemente ese principio elemental del marxismo.

Hoy más que nunca, ante la violenta arremetida del imperialismo y sus agentes financieros, ante el intento de subyugar a Grecia -cual neocolonia europea- y de imponerle condiciones humillantes, que el pueblo trabajador y las y los explotados de Grecia, se unan y griten con más fuerza que nunca ¡Patria o muerte!. Si los griegos han de perecer incontables sufrimientos por mantener su dignidad, nosotros pensamos que ese sí es un precio que vale la pena pagar. Que les sirva Cuba de ejemplo de resistencia heroica, que sepan los griegos que siempre habrán manos solidarias. El canto de cisne de estos pueblos se oye y se oirá en todos los rincones del mundo y su ejemplo heroico de lucha y resistencia indefectiblemenente será emulado por todos los explotados de la tierra.

¡Todos y todas a luchar contra el imperialismo!
¡A frenar el garrote asesino del FMI y del Banco Europeo!
¡El Banco y el Gobierno Alemán no pasarán por sobre la soberanía Griega!
¡Que la crisis la paguen los ricos!
¡La mejor forma de solidarizar con Grecia y su pueblo explotado es hacer la revolución socialista en Europa y América Latina!