¡CAMIONEROS NO, ESTUDIANTES SÍ!

Por Valentina Araya, militante de la Izquierda Guevarista de Chile y  Juventud Guevarista de Chile

Chile vivió una jornada histórica que, sin dudas, entregó muchas lecciones. La jornada la abriría Andrés Allamand, que en su cuenta de twitter publicaba a las 7.27 a.m.: Arbitrariedad gubernamental ¿Por qué camioneros NO y estudiantes si? A propósito de la negativa del gobierno a autorizar el ingreso a Santiago de la caravana de camiones que venía desde la Araucanía, escoltados y dirigido por la derecha más recalcitrante de este país. Mientras que las dirigencias de la CONFECH hacían un llamado a marchar “en defensa de la educación”, los sectores revolucionarios hicimos el llamado a una jornada de protesta popular.

El gobierno una vez más demostró su carácter ultra reaccionario y dejó en claro para quién trabaja. Se retractan de sus propios dichos en un par de horas cediendo ante el pataleo de la derecha y el empresariado. Dejando en evidencia que la posición definitiva del gobierno es la que se ha ido imponiendo paulatinamente desde el interior, y que no es otra que la encabezada por la Democracia Cristiana –ese verdadero antro de sedición-. Estos lineamientos, en los hechos, son aceptados por el resto de colectividades de la Nueva Mayoría (incluido el Partido Comunista), y también por los sectores reformistas y el resto de los vacilantes, representados por los Autónomos, en la voz de la presidenta de la FECH.

La jornada de ayer es el broche de oro a la serie de demostraciones que se han hecho en las últimas semanas, anticipando el aumento en la represión bajo la excusa de “no más delincuencia” y “no más terrorismo”, que fueron las frases más difundidas por los medios de comunicación durante el día (omitiendo que según cifras del propio Poder Judicial, la tasa de delitos contra la propiedad -como los robos- apenas alcanza un 5% del total de delitos a nivel nacional, con un promedio de 89,8% de sentencia condenatorias).

Mientras representantes de las comunidades mapuche daban el ejemplo manifestándose frente a la moneda contra la expresión fascistoide de los camioneros, la presidenta de la FECH y militantes del autonomismo daban declaraciones, señalando sin pudor: tienen todo el derecho a manifestarse. Esta, una más de sus tibias palabras, nos obligan a preguntarnos si realmente entienden la realidad nacional como lo hace el resto de la sociedad y el movimiento estudiantil. Además, este tipo de declaraciones transparentan la falta de visión de lucha y consecuencia de los sectores reformistas, e incluso resultan confusas respecto a cuáles son sus posiciones, y muestran más cercanía a la derecha que a sectores que se encuentran en la Nueva Mayoría.

El gobierno, junto a los golpistas de ayer y hoy, se unió en contra de todo un pueblo, que junto al pueblo mapuche, expresaron su total rechazo a las políticas reaccionarias y represivas del Estado y de los ricos y poderosos del país.

Este 27 de agosto volvemos a constatar que no se puede confiar en el gobierno, y que no se debe esperar nada de un conglomerado que ni siquiera desarrolla su falso rol de mediador, y que ha demostrado una vez más el sentido histórico del Estado defendiendo los intereses de las clases dominantes, actuando como el principal represor contra el pueblo chileno y sobre todo contra la el pueblo-nación mapuche.

Como decía el Che, no es posible confiar ni un tantito así en los espacios de supuesto diálogo que puedan levantarse con el gobierno y mucho menos en aquellos que erigen posiciones reformistas. Lo decimos claro: sus mesas de negociación están encaminadas al fracaso. Lo único que hacen es confundir, atrasar el avance de los sectores organizados y de las luchas del pueblo.

Lo anterior cobra especial sentido en un año como este, en que el sector dinamizador de la lucha en este país ha visto frenado su avance precisamente por estos sectores reformistas que se sientan con el gobierno a conversar en la mesas legislativas sobre el proyecto de ley para la educación. Son los mismos que en un año en que se ha demostrado que el movimiento estudiantil sigue fuerte, han conducido a que en las universidades se levanten las demandas locales, que han jugado el lugar de pequeños parches intentando ocultar las demandas históricas de fin al lucro y educación gratuita universal; y en definitiva, esperando y confiando ilusamente en la promesas de Bachelet, siguen creyéndose el cuento de que lograrán permear las posiciones de los defensores del modelo impuesto en dictadura y que la Nueva Mayoría recogería las “demandas ciudadanas”.

Son esos mismos sectores que este año han bajado tomas de universidades, criminalizado acciones de sus propios compañeros, evitado movilizaciones, colocándose a la cabeza para negociar. Es a ellos mismos que les preguntamos si honestamente, después de la jornada vivida hoy, aún creen que hay algo que esperar de la Nueva Mayoría que no sea más represión y criminalización de la protesta.

Es a esos mismos sectores vacilantes es que les debemos responder también con fuerza, que ante el panorama actual solo queda seguir radicalizando la lucha, seguir construyendo fuerza y levantando las demandas históricas del pueblo con fuerza y de forma consecuente. El camino no es convencer a las clases dominantes a que no sean tan reaccionarias, o que reformen sus instituciones para ser más “democráticos” y que cumplan sus promesas de reformas.

Nos quedamos con el ejemplo del pueblo mapuche que hoy dieron un ejemplo de dignidad y salvaron una jornada que pudo haber sido aun más indignante. Nos quedamos con los estudiantes que marcharon una vez más y se defendieron de la represión policial.

Llamamos a los trabajadores, a los pobladores a los estudiantes, a los sectores honestos de nuestro país a no dejarse amedrentar ni engañar por esta colisión reaccionaria. A construir la más amplia unidad junto a los que luchan y se preparan para futuras y decisivas batallas.