Contribución Teórica al Conflicto de la Pesca Artesanal

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Por Ignacio y Yudi, militantes de Izquierda Guevarista de Chile

En términos generales y dadas las características de la concentración económica y política del capital, podemos mencionar que los recursos del mar se encuentran hoy en manos del capitalismo monopólico, el cual avanza y se consolida de manera indefinida en el territorio Chileno. Podemos ver cómo a través de las políticas del bloque en el poder, se ha establecido un cerco legal que permite la pesca industrial y de arrastre en el país, para exportar el recurso de manera acelerada y rentable a las ganancias de esta pequeña falange.

En este mismo sentido, podemos ver cómo la “maldita” Ley Longueira no sólo entrega el mar a 7 familias de manera indefinida en el tiempo, sino que establece límites marítimos a las regiones con las llamadas “zonas contiguas” y con las mediocres 5 millas marítimas que otorga a los pescadores artesanales y comunidades lafquenche. Estos límites han generado un conflicto al interior del mismo sector por tratarse de un recurso que la ley ha hecho escasear, y, sin embargo, deja libertad de explotación por toda la costa chilena a la industria y la pesca de arrastre.

El Estado chileno, sus tecnócratas, funcionarios, sistema de partidos dominantes, la ciencia y distintas instituciones burguesas conforman un bloque político amparado en un discurso hegemónico que resguarda la consolidación cada vez más amenazante del capitalismo monopólico sobre los recursos del mar. Este panorama de barbarie coloca límites ridículos que amenaza seriamente la sobrevivencia de la pesca artesanal, no sólo a quienes trabajan de ella sino que al recurso mismo. Y esto únicamente con la intención de asegurar la explotación ilimitada en tiempo y espacio a la segunda industria con mayor volumen de rentas en Chile: La industria salmonera.

Esta situación coloca a todo el sector artesanal, el cual ha sido el explotador histórico del recurso en desiguales condiciones, al borde de la desaparición. Es por esta razón que la lucha de los pescadores artesanales en todas sus dimensiones es por la sobrevivencia, por las características de la amenaza, ya que es un problema material, real, que requiere de una respuesta urgente por parte de los pescadores, y sin embargo la respuesta del gobierno es inepta, tardía y débil porque no hay intenciónde atender este problema más allá de indignantes bonos y proyectos, los cuales han intentado atenuar los conflictos para que la industria siga acumulando, más que para dar real solución a los pescadores. Este contexto son todas las razones que hacen de la lucha de los pescadores artesanales necesariamente radical, organizada y unificada, lo cual la hace en relación a cualquier otro sector de trabajadores, más dinámica.

Nuestra Lectura Sobre la Fuerza del Sector

En primera instancia, no nos engañamos y sabemos que los sindicatos de pescadores artesanales tienen un carácter defensivo ante la situación que vive, primando fundamentalmente una conciencia al nivel reivindicativo-económico. Este fenómeno explica en gran medida el hecho de que ante los conflictos a los cuales se ha enfrentado, como en el caso de Chiloé por ejemplo, el gobierno responda como primera resolución la entrega de bonos, y debido a este ofrecimiento, el movimiento sufre fraccionamientos porque algunos sindicatos llegan a acuerdos económicos con el gobierno. La salida a los conflictosque ha tenido este sector, ha sido principalmente por la entrega de dineros o recursos a través de cuantiosos proyectos, dentro de los cuales tiene avanzada el reformismo, lo que a su vez permite el atraso y receso de la lucha frontal contra la industria y así le deja espacio para que ésta lo aproveche en acumulación y consolidación.

Y en segunda instancia, como lo mencionábamos más arriba, el sector artesanal es desigual y gremialista. Hay quienes tienen grandes embarcaciones (1, 2 y hasta 3) cuyo negocio les dejan millonarias ganancias e incluso abastecen a la industria, contando hasta con mano de obra para la pesca; mientras que otros no tienen más que sus materiales de trabajo para subsistir deésta. La brecha es significativa. Por lo mismo, por esta característica igualmente es que nosotros creemos que el problema no traspasa los límites económicos porque hay una necesidad concreta y urgente, que reclama mediante la lucha soluciones inmediatas, y es justamente ahí donde entra el gobierno a dar soluciones inmediatamente económicas y no profundamente políticas.

Y es que ante el monopolio, ante la necesidad de sostenerse haciendo desaparecer toda la competencia, absorbe y se alimenta de todo el comercio que vive a su alrededor, y la pesca artesanal en todas sus dimensiones, a pequeña o a gran escala, son su competencia, por lo tanto, a ésta no le queda más opciones que ser cooptada o luchar a muerte en contra de las salmoneras. No es por principios entonces, es por necesidad.

Lo anterior, hace que el movimiento carezca de fuerzas puespadece de gremialismo y sectarismoprincipalmente porquees desigual su desarrollo en términos de consciencia (situación que no la aleja tanto del conjunto del pueblo chileno).Su lucha aún no se da el salto cualitativo de ser solidaria con la lucha de sus hermanos de clase, la gran parte de las organizaciones pesqueras, sus bases, incipientemente comprenden que el problema es ambiental, feminista: De clase. Por ejemplo, siendo del mismo territorio, los pescadores no comprenden las razones de lucha de las comunidades lafquenches contra las forestales, son para ellos problemas distintos y ajenos en intereses, cuando la comunidad se enfrenta de igual manera al problema de la pesca, puesto que éstas también son pescadoras.Y asimismo carece de comprensión en cuanto al papel de las compañeras, siendo éstas también, al igual que la comunidad lafquenche, trabajadoras del mar o, al problema ambiental, la conservación del recurso, etc. Esto, para que se entienda, no es absorbido por las organizaciones, en su política, aun cuando parte de su base lo comprenda.

Es por esta realidad que podemos ver que las demandas aún no son políticas y no atacan el problema estructural. Diferencia que para el trabajo con los pescadores es importante caracterizar para entender desde dónde empujar la consciencia de clase en el sector, es esta realidad material sobre la cual debemos ir avanzando paso a paso. Desde sus propias demandas y experiencias de lucha el sector artesanal irá comprendiendo que su enemigo no es solamente la salmonera porque le arrebata su fuente laboral para sobrevivir, sino que el capitalismo monopólico imperialista quien amenaza a toda nuestra clase. Debemos insertarnos en sus luchas, hacerlas nuestras como revolucionarios, porque sólo de esta manera podemos ir potenciando la claridad política al movimiento, dotándola de consciencia de clase, sensibilizándola respecto al dolor e injusticias que azota a los y las explotadas y oprimidas del mundo entero.

En este avance hay pasos tácticos que nos permitirán acortar el proceso hacia allá. Es urgente la desalienación sobre las necesidades propias y concretas -como la necesidad de luchar combativa y aunadamente contra la industria salmonera y todas las leyes que la cuartelan-hay que inducir al sector a vivir experiencias que le irán demostrando con nuestras orientaciones revolucionarias, la necesidad de dar luchas bajo principios irrenunciables: La solidaridad de clase y la independencia de un proyecto clasista. Con esto, poco a poco el estado y los sectores burgueses van a transparentarse como clase enemiga para los pescadores y sus familias, a medida que éstas vayan acumulando para sí consciencia de clase y fuerzas materiales, el Estado irá arremetiendo contra su avance.

El camino es largo y difícil, lo sabemos. Sin embargo, hoy reflexionamos, observamos, analizamos y vivimos para desplegar nuestra política acá en el sur del país, aún es incipiente y nos falta mucho andar; inserción real para actuar, experiencia con los pescadores para dejar de ser ajenos a sus problemas y limar confianzas mediantes el ejemplo revolucionario para luchar en contra del reformismo que hoy reside al interior del movimiento. La disciplina, el asumir que aún somos ignorantes en cuanto a muchos temas, incluso legales, que hoy aquejan al sector, nos tendrá que ir haciendo crecer, comprender para actuar con el arte revolucionario al interior de nuestro pueblo, ya que más allá de la realidad de los y las trabajadoras pesqueras, el avance de ellos y ellas significa un avance para la clase entera y nuestro compromiso ahí, como jóvenes revolucionarios, es hacer avanzar las fuerzas revolucionarias.